Parece
un disparate, pero la historia de Fats Waller y Scarface ha pasado a ser una de
las historias del Jazz más locas hasta la fecha.
¿Podés imaginarte un secuestro a punta de pistola convirtiéndose en una fiesta
divertida en la que terminás con dinero en efectivo en el bolsillo? Bueno, eso
es exactamente lo que le sucedió a Fats Waller, de 21 años, en 1926. Después de
dejar una actuación en Chicago, los secuaces del famoso mafioso Al Capone
levantaron a Fats a punta de pistola afuera del lugar. Exigieron que ingrese a
su limusina.
Los secuaces luego llevaron a Fats Waller a un club exclusivo en East Cicero, donde se
celebraba una fiesta de cumpleaños. Luego exigieron que Fats tocara música para
la fiesta, lo cual hizo. Al rato Fats notó entre la audiencia una cara con cicatrices
infames aplaudiendo con todas sus fuerzas. Era Al Capone.
