“Hace ya unos años, un
atento policía de civil me enganchó fumando porro en una plaza cerca de
Tribunales. Gracias a este poco amable giro de Fortuna pasé una noche en la
comisaria de ahí cerca (creo que es la 17). Yo tenía puesta una remera con la
cara de Zappa y mientras me pintaban los dedos el agente del orden señaló la
remera y me dijo “Qué capo Zappa, una vez se comió un sorete en un recital”. Le
respondí que eso nunca había pasado y que con razón era policía si le parecía
bien comer mierda.
Ha ha naaa qué le voy a
decir, no le dije nada. Pero el comentario del cana fue real.
Traigo a colación esta
olvidable anécdota porque en “La verdadera historia de Frank Zappa”, una de las
primeras cosas que se ocupa de aclarar es que nunca comió mierda (“lo más cerca
que estuve de hacerlo fue en el buffet del Holiday Inn de Fayetteville,
Carolina del Norte”). Me sorprendió mucho que el mismo Zappa estuviera al tanto
la especie, y que se viera en la necesidad de aclarar su falsedad. Cualquiera que
sepa un poco de qué clase de hombre estamos hablando, también sabrá que tal
acto es por completo incompatible con su persona.”
Esta
introducción es de un artículo escrito por Carlos Busqued.
Ilustra
bastante bien un asunto que se repite sobre la vida de toda persona famosa
(bah, sobre la vida de cualquiera en realidad): se crean toda clase de
historias falsas, se difunden y repiten hasta el cansancio, y desvirtúan los
méritos reales de las personas en cuestión.
Lamentablemente
Internet ha servido a este triste despropósito más eficazmente que al propósito
que teníamos al principio cuando empezamos a surfear en la Red: conocer la
verdad y difundir conocimientos para mejorar al mundo.
Y
al tema de los relatos falsos se agrega el de la difusión de imágenes con
falsa información, como expliqué en un
artículo anterior sobre CynthiaWebster, o directamente imágenes falsas,
creadas con fotomontajes. Por eso al principio pongo una foto que ha circulado
por Pinterest y otras redes sociales, con el añadido de interpretaciones libres
sobre las ideas de Frank Zappa, tanto políticas como filosóficas, todas
tendientes a llevar agua para su propio molino a costa del nombre y fama de
Frank. No voy a refutar esas ideas sobre la opinión de Frank hablando de la TV,
porque tergiversan su manera de pensar sobre un medio al que él supo dar buen
uso. Si quieren conocer su opinión no hay nada mejor que leer el libro citado
al comienzo de esta nota. Por eso pongo la foto con una advertencia visible,
con el ánimo de que se difunda que la foto es realmente un Fake.
Pero
entonces… ¿cuál es el origen de estas imágenes...?
