domingo, 19 de marzo de 2017

Eight Seasons - Gidon Kremer - Kremerata Baltica (2000)


Otra vez Astor Piazzolla y Gidon Kremer. El genial autor admirado y el virtuoso y admirable intérprete.
Pero esta vez su interpretación es una fusión entre los lenguajes musicales de dos creadores separados por varios siglos. Porque mezclada con la música de Astor encontramos la música de Antonio Vivaldi. Y digo mezclada porque Las Cuatro Estaciones de Antonio Vivaldi, compuestas alrededor de 1725, se presentan en alternancia con las Las Cuatro Estaciones Porteñas. Las Cuatro Estaciones Porteñas son un conjunto de composiciones escritas por Astor Piazzolla entre 1965 y 1970. Las Cuatro Estaciones Porteñas o Estaciones Porteñas fueron concebidas como composiciones separadas más que formando parte de una suite, aunque el mismo Piazzolla las interpretó juntas en varias ocasiones.

Pistas

Antonio Vivaldi, "La Primavera" (Primavera) Concerto In E Major, Op. 8 No. 1 (RV 269)
1 Allegro 3:07
2 Largo 2:19
3 Allegro 4:09
Astor Piazzolla, Las Cuatro Estaciones Porteñas (Verano)
4 Verano Porteño (Verano en Buenos Aires) 5:58
Antonio Vivaldi, "L'Estate" (Verano), Concerto In G Minor, Op. 8 No. 2 (RV 315)
5 Allegro Non Molto 5:07
6 Adagio 2:01
7 Presto 2:35
Astor Piazzolla, Las Cuatro Estaciones Porteñas (Otoño)
8 Otoño Porteño (Otoño en Buenos Aires) 6:49
Antonio Vivaldi, "L'Autunno" (Otoño), Concerto In F Major, Op. 8, No. 3 (RV 293)
9 Allegro 4:36
10 Adagio Molto 3:03
11 Allegro 2:53
Astor Piazzolla, Las Cuatro Estaciones Porteñas (Invierno)
12 Invierno Porteño (Invierno en Buenos Aires) 6:37
Antonio Vivaldi, "L'Inverno" (Invierno), Concerto In F Minor, Op. 8 No. 4 (RV 297)
13 Allegro Non Molto 3:28
14 Largo 1:13
15 Allegro 3:21
Astor Piazzolla, Las Cuatro Estaciones Porteñas (Primavera)
16 Primavera Porteña (Primavera en Buenos Aires) 5:43

Créditos

Compuesto por:
Antonio Vivaldi  (Pistas: 1-3, 5-7, 9-11, 13-15)
Astor Piazzolla (Pistas: 4, 8, 12, 16)
Violín solista – Gidon Kremer 
Orquesta – Kremerata Baltica 
Formación:
Primer violín: Dzeraldas Bidva, Eva Bindere (solo y continuo), Migle Diksaitiene, Myroslava Kotorovich, Sandis Steinbergs, Rasa Vosyliute, Sanita Zarina
Segundo violín: Andrejs Golikovs, Inga Gylyte, Elo Ivask, Lasma Mucenice, Marija Nemanyte, Andrei Valigura (solo y continuo)
Viola: Janis Lielbardis, Ula Ulijona (solo y continuo), Kaspars Vilnitis, Zita Zemovica 
Violoncello: Peteris Cirksis, Ilze Grudule, Eriks Kirsfelds, Marta Sudraba (solo y continuo)
Contrabajo: Janis Mednis, Indrek Sarrap    
Clave: Reinut Tepp (solo y continuo)

Créditos de producción

Grabación producida por Helmut Mühle 
Grabado entre 6-9 de Septiembre, 1998, Reutlingen-Gönningen, Germany, en Evangelische Peter und Paul-Kirche
Ingeniero de grabación: Markus Heiland, Tritonus Musikproduktion GmbH
Edición: Gudrun Maurer


Gidon Kremer - Kremerata Baltica - Festival de Musique de Menton
Fragmento de Verano Porteño



El concepto de este CD es decidídamente postmoderno. En sus notas para el CD, Kremer nos pide que no pensemos demasiado en las irrelevancias como las categorías de Clásico o Pop, Moderno o Barroco, sino simplemente que abracemos los sonidos como un lenguaje de emoción. Comencemos entonces a abrazar: escuche las piezas en su propio orden. Primero  la Primavera de Vivaldi. Parte de la esperanza del florecimiento, y vertignosamente nos sumerge en el verano porteño, con su ritmo de marcha feroz. Eso es lo que sintió Astor en esa época donde el calor te aceleraba, tan diferente del matador verano de nuestro 2016. El verano de Vivaldi es mucho más parecido a lo que sintió Piazzolla hace sesenta años. Y llega el  otoño, y de vuelta el contraste entre una Buenos Aires vertiginosa, activa en la calle y una campiña italiana que se prepara para una época fresca y tranquila.
A pesar de la petición de Kremer, la categorización y el cuestionamiento son tan naturales para el hombre como la respiración. Y la música no es sólo una experiencia sensorial, sino también intelectual. Vivimos en una época en la que el barroco y el moderno coexisten, pero el verdadero posmodernista no acepta estas eclécticas yuxtaposiciones. En cambio, considera que su verdadero valor está en las relaciones recién encontradas que estas yuxtaposiciones revelan. Así que debemos preguntar, ¿los conciertos de Vivaldi ganan de su yuxtaposición con la música de Piazzolla? ¿O será al revés? Ciertamente las referencias a Vivaldi en la música de Piazzolla se hicieron inmediatamente evidentes. Pero más allá de esto, nos sensibilizamos hasta el punto de la interpretación de Kremer de Vivaldi. Él es quizá poco sincero cuando nos pide que lo aceptemos simplemente, porque mucho pensamiento ha puesto claramente en estas actuaciones para pasarlo por alto simplemente. Es mejor que seamos conscientes de cuánto se expresa al interpretar a Vivaldi, qué tan percusivo es, cuán colorido y vigoroso, y cuán expresivos son los cambios de tempo - estos detalles interpretativos no están indicados en la partitura, pero están claramente influenciados por el trabajo que hizo Kremer con la música contemporánea en general y Piazzolla en particular. Escuche el fascinante control de la calidad del tono en el Invierno de Vivaldi, por ejemplo, y tome nota del vigor del impulso rítmico. Aquí la concepción del invierno parece diferente a la de Piazolla, que empieza lento, contenido, para llegar a la mitad de la pieza donde acelera y estalla como para sacarse el frío, para luego calmarse, como sentado en un sillón frente al fuego. Gidon deja para el final la primavera en Buenos Aires, que vuelve a tomar un ritmo vertiginoso, producto de la savia que fluye en el verde de la ciudad (mucho más verde que hoy) y de  la sangre impulsada por el corazón inquieto de los porteños. Termina la obra con unos acordes en diminuendo del Concierto en Mi Mayor de Vivaldi.
Estas actuaciones no son definitivamente para el purista, pero me imagino que Vivaldi habría estado muy satisfecho con estas interpretaciones, ya que él mismo era un violinista virtuoso, bien conocido por sus innovadoras tecnicas de ejecución musical.
Retomando los cuatro temas de Piazzolla es interesante saber que los interpretó con su quinteto. Ellos fueron originalmente seleccionados para violín, guitarra eléctrica, piano, bajo y bandoneón. En los arreglos presentados aquí, por Leonid Desyatnikov, experimentan una transformación aún más radical que la de Vivaldi, por lo que la presencia de Kremer en este proyecto se parece casi a la de un tercer compositor -que no es, como dice Kremer en sus notas "Un diálogo de dos genios", sino más bien una traducción hecha por un tercer genio de su trabajo en términos de unos a otros.

Algunas ideas tomadas de la reseña hecha en Amazon por el Dr. Christopher Coleman, el 16 de Octubre del 2000



Antonio Vivaldi - Las cuatro estaciones - "Invierno" (Gidon Kremer) 1981 
Les recomiendo que obtengan el video original. Muestra a Gidon Kremer dirigiendo esta obra con maestría hace 35 años.



Los videos que siguen no se corresponden con los intérpretes de este disco, pero en cambio son dos interpretaciones de las Cuatro Estaciones de Antonio Vivaldi completamente diferentes. Son simples muestras de cómo se puede interpretar una misma obra
Están a cargo de Nigel Kennedy, en dos momentos diferentes de su vida.
Primero en 1990, cuando empezaba a madurar como violinista



Y en BBC Proms de 2013, en el Royal Albert Hall, demostrando que nunca va a madurar. Eso sí, eligió como primer violín a Lizzie Ball (así que se le perdona todo), entre otros buenos músicos, con los que realiza improvisaciones que mejor que las vean y escuchen ustedes mismos.
Lo acompañan además los jóvenes virtuosos de The Palestine Strings 




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