jueves, 16 de marzo de 2017

Rick Wakeman - The Myths and Legends of King Arthur and the Knights of the Round Table (2016)


Rick Wakeman realizó en 2016 esta nueva versión extendida de lo que los jóvenes de los '70 conocimos como "Los Mitos y Leyendas del Rey Arturo y los Caballeros de la Mesa Redonda", que Wakeman grabó cuando tenía 25 años, en 1975.  Es interesante que esta edición que comento todavía no se puede comprar en disquerías, pero se puede obtener en formato digital de alta calidad,  2 CDs ó 2 Vinilos de 180 gramos, autografiados, o el paquete completo, solamente a través de Pledge Music, que es de donde proviene la presente.
¿Era necesaria una nueva versión?
La respuesta podrás darla vos mismo después de considerar el contenido de la reseña y sacar tus propias conclusiones.


 Artista: Rick Wakeman
 Título: The Myths and Legends of King Arthur and the Knights of the Round Table  
 Año: 2016
 Género: Rock Sinfónico
 Duración: 84:26
 Nacionalidad: Inglés


Lista de Temas:

 1. The Choice of King (0:11)
 2. King Arthur (7:30)
 3. Morgan le Fay (7:20)
 4. Lady of the Lake (0:47)
 5. Arthur's Queen (0:36)
 6. Guinevere (6:35)
 7. Lancelot and The Black Knight (5:55)
 8. Princess Elaine (6:39)
 9. Camelot (5:51)
10. The King of Merlins (0:44)
11. A Wizard's Potion (0:36)
12. Merlin the Magician (7:38)
13. The Chalice (0:48)
14. The Holy Grail (6:50)
15. The Best Knight (0:43)
16. The Contest (0:33)
17. Sir Galahad (5:13)
18. Percival the Knight (9:30)
19. Excalibur (0:30)
20. The Last Battle (9:51) -

Alineación:

- Rick Wakeman / Piano, Teclados
- Ashley Holt / Voz
- Tony Fernandez / Tambores y Percusión
- Dave Colquhoun / Guitarras y Banjo
- Hayley Sanderson / Voz
- Matt Pegg / Bajo
- Ian Lavender / Narrador
- The Nottingham Festival Male Voice Choir / Coros
- The English Chamber Choir / Coros
- The Orion Orchestra dirigida por Guy Protheroe 

Nota: todo lo que está en rojo son links. ¿Por qué en rojo?
Porque me gusta, claro.

Alguien me preguntó si era necesaria una nueva versión.
Para conseguir una respuesta podemos considerar el contenido de la reseña.

En el siguiente video amateur, grabado en Rio de Janeiro y cuyo  sonido no es muy bueno, podemos apreciar en parte qué hay de nuevo en esta obra. Nos sirve para conocer algo de  la nueva versión, ya todavía no hay ningún video oficial, aunque seguramente habrá uno pronto. En este link pueden leer una nota sobre una performance del 19 de Junio de este año.





Largamente esperada esta realización de mi maestro Rick Wakeman por fin llega a nuestros oídos. Ya en 2001 cuando estuvo de visita había anunciado su proyecto de rehacer sus obras con orquesta sinfónica en vivo y salir de gira. En sus visitas a contratado a cantantes y músicos locales, dirigidos por directores locales (algunos de la Orquesta Sinfónica Nacional tuvieron ese privilegio), pero últimamente la conducción estuvo a cargo de su director de orquesta preferido y amigo Guy Protheroe.  Han  hecho excelentes nuevas versiones de Six Wives of Henry VIII en 2009 y Journey to the Centre of the Earth en 2012.



Con Rick me pasó algo muy extraño. Creo que lo conocí (es una forma de decir), en la misma época que a Keith Emerson, y no me queda claro qué escuché primero. Cierto es que los simples Nutcracker  (marzo de 1972) y From the Beginning (agosto de 1972) son anteriores a Six Wives of Henry VIII (enero de 1973), pero no siempre las radios difundían las cosas en orden cronológico, o tal vez no las que escuchaba en mi adolescencia, (o: a un pibe no le hables de cronología porque a los 14 qué le importa). Recuerdo haber escuchado esos temas de ELP en "Modart en la noche", en Radio del Plata (la primer FM del país). En esa época los discos eran de vinilo, de 33 1/3 rpm. El máximo que tenían los LP (Long Play) eran 22 minutos por lado. Entonces era lógico que se pudiera conocer un artista a través de discos simples y no a través de un LP. La limitación estaba impuesta por la escasa difusión que tenían los álbumes, salvo que fueran programas dedicados a la música progresiva, que, tal vez me equivoque, eran nocturnos, y no siempre un adolescente tenía una radio para uso exclusivo a altas horas de la noche. Para no molestar podías usar auriculares. Pero los auriculares para las portátiles (con suerte una Spica de verdad, carísima pero con un sonido "limpio") eran una cosa lamentable que te perforaba el oído con un ruido a lata. Y venían para un solo oído. Auriculares stereo eran algo inalcanzable y tenías que tener un combinado para usarlos, que era inalcanzable también. Luego estaba el costo de un LP. Así que si tenías la suerte de escucharlo en casa de amigos zafabas. 
Además Rick no editó simples hasta 1979. 
Entonces mi primer argumento para apoyar las versiones ampliadas es que se hicieron necesarias porque en los discos no cabían más de 44 minutos totales, y había que adaptar los temas para que entraran 22 minutos por lado. Eso condicionaba la creación musical, eliminando temas y recortándolos, como explica Rick en un documental.
Recuerdo un programa que fue excepcional: el de Leo Rivas, que era diurno, y ahí fue que escuché a Wakeman por primera vez. Pero lo cierto es que al principio (y por muchos años) me gustó más Emerson, Lake & Palmer que Rick Wakeman. Me gustaba escuchar Yes, pero no era realmente un fan. Y ni idea tenía que Wakeman era el tecladista. 
Hubo un tema que me encantó, de 1971. Se llama "Morning has Broken", de Cat Stevens...



¿De Cat Stevens dije? Sí, claro, ¡¡¡cómo no!!! En realidad es un tema tradicional escocés-gaélico, al que por los años '30 una señora le puso letra, y ahí se empezó a robar con ese tema.(Fue también conocido a partir entonces en los himnarios como Hymn 467). Así que los derechos por la letra son de Eleanor Farjeon y no de Cat Stevens como nos hicieron creer por años... (hasta en las partituras está el copyright con el nombre de Cat)
Pero lo que más me atrapaba del tema no era la canción, sino el piano que le daba fuerza al tema. Entonces pensé, como muchos: ¡Qué bien toca el piano Cat Stevens! Si lo veías en las fotos sentado ante un piano de cola seguro que el tipo tocaba (te conformabas con las fotos porque videos llegaban poco).
Bueno, no era él. Era Rick Wakeman, que recién estaba abriéndose camino y fue contratado como músico de sesión. Rick propuso que no le pagaran las 9 libras (SÍ: NUEVE) por la tarea, sino que lo pusieran en los créditos del disco, que se llamaría Teaser and the Firecat. ¿Lo vieron en los créditos? No, y tampoco le pagaron las nueve libras. Años después, para una actuación especial de Cat, saltó el asunto, porque tuvo que admitir públicamente que tenía una deuda con Rick y que se la iba a pagar, porque Cat hace muchos años cambió de nombre y se llama Yusuf Islam y su religión le indica que tiene que pagar sus deudas (por años dejó de cantar, pero eso es otra historia). 
Me pasaba algo que es común a los jóvenes pero que lamentablemente afecta a gente de toda edad y no lo entendí hasta que empecé a envejecer. Es proverbial eso de "me gusta este músico y es mejor que este otro". Así pasaba que los fanáticos de Los Chalchaleros despreciaran a Los Fronterizos y viceversa, "Piazzolla genio" Vs. "¡eso no es tango!", socráticos contra platónicos, etc. Entonces no disfrutaba plenamente de su música porque la comparaba con la de ELP, condicionado por una forma de pensar con la que nos mal-educan desde niños, con el único objeto de dominarnos y usarnos para oscuros fines del poder real. De todas maneras esa forma de pensar la fui desterrando y ahí la comprensión se manifestó porque dejé de comparar artistas, que si uno le pasa el trapito al otro, que si tiene mejor técnica, que si más sentimiento o emoción. Aprendí a no ser juez de algo que no debe ser juzgado. Cada artista tiene momentos de esplendor o caídas, porque la música refleja su vida misma, y hay que tratar de disfrutar lo mejor de cada uno. Entonces me hice una discografía bastante completa y eso me permitió conocerlo un poco. Pero lo que realmente redondeó el asunto fue obtener toda la videografía, pues nos acerca un aspecto que no podemos tener si no podemos ir a recitales.
Terminé de entender la idea del condicionamiento al que nos someten desde jóvenes cuando fui a verlo en abril del 2001 al Teatro Coliseo.


Pongo esta imagen en excelente calidad para que vean cómo estaba integrada la banda. El único músico viejo que lo acompañaba era Tony Fernandez, todos los demás eran jóvenes. Tocaron temas nuevos, y por lo tanto desconocidos para los setentosos. Un señor que había venido de Mendoza y estaba a mi lado empezó a protestar inquieto. La familia no sabía que había ido iba a ver el concierto, y menos que había gastado sesenta dólares en la entrada. Él quería escuchar los temas viejos, "de las Seis Esposas, todo eso". Ahí caí en la cuenta que para muchos los músicos de nuestra adolescencia son solamente un recuerdo. No son gente con vida propia. Intenté explicarle que la banda era la del hijo de Rick, Adam, y que estaba dándole un empujoncito a este pibe talentoso. Que Rick llevaba grabados en esas más de tres décadas de carrera, de VIDA, para esa época, más de 60 álbumes, algunos dobles o triples, que no conocíamos ni por las tapas. No se si me entendió. Ojalá que sí.
Para no extenderme mucho comparto mi conclusión:
Se necesitan nuevas versiones, ampliadas, mejoradas, porque son un reflejo de la vida del artista. Agradezco tener y haber escuchado los más de 130 discos de Rick Wakeman, sean oficiales o no, y conocer algo más que las tapas, porque con su música me ha ayudado a vivir.
Es alguien real para mi, al que le he escrito y me ha contestado algo que para algunos será una pavada, que relataré en otro post, pero que para él fue suficientemente importante como para contestar, no por la consulta en sí, sino, como ahora lo comprendo por su manera de ser. Es humilde, se arrepiente de los excesos juveniles y dice que Cristo lo salvó. Yo soy ateo pero no puedo hacer otra cosa que admirarlo. Y tiene un humor excelente como verán a continuación.
(Disculpen los que no entienden inglés: subtítulos no disponibles)



Reseña publicada originalmente en 




No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nosotros pusimos nuestra parte. Ahora esperamos que hagas lo tuyo y nos digas qué te pareció lo publicado. Identifícate con un alias válido en la red. Te avisamos que los comentarios anónimos serán borrados.